viernes, 14 de julio de 2017

La toma de la Bastilla (1789)

El 14 de julio de 1789, la airada población de París se lanzó al asalto de la prisión de la Bastilla, una antigua y poderosa fortaleza que dominaba los barrios populares del este de París, símbolo de la autoridad arbitraria de la monarquía absoluta. En su origen se construyó como una fortificación contra los ingleses durante la Guerra de los Cien Años, pero Richelieu la convirtió en prisión del Estado. Entre sus paredes pasaron algún tiempo personajes famosos como el escritor Voltaire, q
ue escribió allí su tragedia Edipo, el marqués de Sade, y Diderot, colaborador de La Enciclopedia.

Ese día miles de  parisinos armados tomaron el lúgubre edificio, que por entonces sólo custodiaba a siete prisioneros. Fue el primer paso hacia un cambio de régimen que ya no se detendría hasta acabar con la monarquía  y conducir al rey,Luis XVI y a su familia a la guillotina.

Su caída en manos del pueblo constituyó el vibrante comienzo de la Revolución Francesa.

En la madrugada del 15 de julio el rey interrogaba a un miembro de la corte:

– “Pero ¿es una rebelión?” preguntó Luis XVI.

– “No, señor, no es una rebelión, es una revolución” respondió el Duque.

Actos de pillaje, violencia extrema de una muchedumbre empobrecida e indignada, cántico romántico de la revuelta que derriba todo un sistema… Lo relevante es el valor que determinados acontecimientos adquieren y que tras ciertos hechos aislados o inconexos es posible establecer a posteriori una cadena de sucesos perfectamente trenzada que pueden cambiar la Historia con mayúsculas.

Tambén el arte dejó reflejado este acontecimiento.

Jean Pierre Houëll, 1789

 El pueblo, grande y sabio, condujo la lucha por los derechos y la libertad de la humanidad"