Las pinturas eróticas de Pompeya
No cabe duda de que las pinturas descubiertas en el siglo XVIII bajo las cenizas del Vesubio debieron causar una gran impresión. Las excavaciones fueron encargadas por el entonces rey de Nápoles, el futuro Carlos III de España, quien tenía el objetivo de recuperar restos romanos que adornaran sus jardines y palacios. Esas pinturas, con una explícito caracter sexual, se encontraban a lo largo de la ciudad y en los edificios usados como lupanares. La pregunta es : ¿eran los romanos unos depravados? A los ojos de la moralidad cristiana no cabe duda, pero sobre lo que tenemos que reflexionar en primer lugar es sobre el concepto que tenían los habitantes del Imperio sobre el sexo. Los romanos se sabían descendientes de la misma diosa del amor, Venus, através de Eneas, por lo que ya, desde su origen el amor carnal estaba enraizado. Las costumbres "libertinas" estaban instauradas entre los ciudadanos, no así entre los esclavos, que solamente podían ser objeto e intrumento de pl...