miércoles, 25 de junio de 2014

Ana María Matute


No está muy avanzada la mañana cuando llega a Letras Vivas la noticia. Nos cuesta creerla pero una vez confirmado no nos queda más que rendirnos a la evidencia, Ana María Matute ha fallecido en su tierra natal.

Ana María Matute Ausejo  nace en Barcelona el 26 de julio de 1925. Se dio a conocer en la escena literario española con "Los Abel" novela inspirada en la historia bíblica de los hijos de Adán y Eva y en la cual refleja la atmósfera que se vivía en España durante los años posteriores a la Guerra Civil desde un punto de vista infantil. Este enfoque se mantuvo constante a lo largo de su primera producción literaria, algo común en otros representantes de la llamada  generación de los "niños asombrados".
A los cinco años, tras haber estado a punto de morir por una infección de riñón, escribe su primer relato ilustrado por ella misma. A los ocho vuelve a padecer otra enfermedad grave por lo que su familia la envía a vivir con sus abuelos a Mansilla de la Sierra, un pueblo de Logroño. Mientras vivió en Madrid asistió a un colegio religioso y con 17 años escribe su primera novela "Pequeño teatro" por la que Ignacio Agustí, director de la editorial Destino en aquellos años, le ofrece un contrato de 3000 pesetas que ella aceptó, pero la obra no ve la luz hasta ocho años después. Con "Luciérnagas" queda finalista del Premio Nadal, sin embargo la censura impide su publicación.
Partiendo de la visión realista imperante en la literatura de su tiempo, desarrolla un estilo personal que se adentra en lo imaginativo. Su obra es una rara combinación de denuncia social y de mensaje poético ambientada en el universo de la infancia y adolescencia de una España de posguerra. 
En 1976 fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura, galardón que no consigue. Tras varios años de silencio en 1984 gana el Premio Nacional de Literatura infantil con la obra "Sólo un pie descalzo". En 1996 publica "Olvidado Rey Gudú" y en 1988 es elegida académica de la Real Academia Española donde ocupa el asiento K, ocupado con anterioridad por Carmen Conde, convirtiéndose en la tercera mujer en sus 300 años de historia que forma parte de esta institución. En noviembre de 2010 obtiene el Premio Cervantes que se le entrega en Alcalá de Henares el 27 de abril de 2011.
Aunque se la conoce mayormente como novelista, Ana María Matute cultivó también el relato corto además de cuentos para niños, muchos de éstos recopilados bajo los títulos "Los niños tontos", "Caballito loco" o "Paulina". A principio de los años sesenta editó dos libros de corte autobiográfico, páginas en las que evoca sus experiencias de la niñez en el ambiente bucólico y rural de Mansilla de la Sierra. 

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