jueves, 5 de junio de 2014

José Guadalajara y la novela histórica

La VI jornada del Ciclo del Ballet de las Palabras  ha tenido como invitado al escritor José Guadalajara, presidente de la Asociación Escritores de Rivas, además de investigador y docente, de cuya mano hemos hecho un recorrido por su obra.
Su primera incursión en la novela histórica es la novela Signum, a la que siguió Testamentum. De su tercera obra La reina de las tres muertes cuenta que es la más experimental, nos da una doble perspectiva que lleva al personaje de una época a otra, aunque en realidad, aclara, no es el mismo sino una proyección de él; busca implicar al lector y quiere ofrecer un efecto sorpresa totalmente inesperado.
La maldición del Rey Sabio, La luz que oculta la niebla y Juego de Tablas  son sus siguientes trabajos. En la primera nos cuenta los últimos años en la vida de Alfonso X y de la maldición (que realmente existió) hacía su hijo Sancho IV. La luz que oculta la niebla no es una novela histórica pero da pinceladas de ella, Mateo, el protagonista, es arqueólogo y Estela colecciona fotografías antiguas. Juego de Tablas, por su parte,  es una novela juvenil de trama detectivesca que compagina la época medieval con la actual y de la que comparte autoría  con Félix Jiménez, con el que ya ha terminado su segunda novela en común.
Según Patricia Pérez, organizadora de este ciclo cultural La literatura de José Guadalajara es arte, algo que a veces parece que desaparece en la novela histórica pero que con Guadalajara sí se da. Cuida su estilo y crea unos personajes redondos



    Preguntado por la definición de novela histórica nos habla de la polémica entre historiadores y escritores, la novela histórica rellena aquellos huecos que la historia ha dejado llenándolos el escritor con la imaginación.Por ello José Guadalajara la definiría como "Un pasaje por la imaginación y por la documentación a través del tiempo"
Otro conflicto entre historiador y novelista es la documentación. El primero nunca encuentra el momento de parar en su investigación, el segundo tiene que hacerlo, debe seleccionar y medir mucho para que la obra no sea excesivamente erudita y canse al lector.
Guadalajara compagina personajes históricos reales con personajes ficticios, a éstos último los imagina aunque utiliza algunos gestos sacados de algún personaje real.
Hay dos constantes en sus novelas, una es el amor imposible y otra el paso del tiempo, de esta última José Guadalajara explica que como persona es muy sensible al paso del tiempo y que eso se refleja en ellas.
Una de sus grandes pasiones es el Anticristo, figura en la que centró su tesis doctoral en 1996.


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